Los niños procesan el mundo a través del juego. Por eso, una de las estrategias más efectivas para reducir el miedo al dentista es convertir la preparación en un juego antes de la visita real.
Algunas ideas prácticas: jugar a "ser el dentista" en casa con un espejo y un palito de helado, leer cuentos sobre visitas al dentista (hay títulos diseñados específicamente para esto), ver videos de otros niños yendo al dentista tranquilamente.
En la clínica, el odontopediatra también usa el juego como herramienta: mostrar los instrumentos como "personajes", dar nombres divertidos a las partes del proceso y permitir que el niño los toque antes de usarlos reduce enormemente la ansiedad.
Los títeres, las historias y los juguetes temáticos son aliados poderosos. Si la clínica tiene un espacio de juego en la sala de espera, eso también ayuda a que el niño asocie el lugar con diversión, no con miedo.
En DentalKids de Siguatepeque tenemos un ambiente diseñado para hacer sentir cómodo al niño desde que entra. Porque si la clínica no da miedo, el dentista tampoco. Agenda una visita de conocimiento sin compromiso.
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