Los niños aprenden a tener miedo antes de tener experiencias propias. Si los adultos hablan del dentista con frases como "te van a picar" o "no te va a doler" (con cara de preocupación), el niño aprende que hay algo de qué tener miedo.
El lenguaje positivo no es mentirle al niño: es elegir las palabras con cuidado. En lugar de "aguja", decir "medicina para dormir el diente". En lugar de "taladro", hablar de "el instrumento que limpia los dientes". Los odontopediatras usamos este lenguaje deliberadamente.
Algunas frases que ayudan: "La doctora te va a revisar los dientes para que estén muy fuertes", "Vamos a conocer un lugar muy especial donde cuidan las sonrisas", "La Dra. Katherine es muy buena con los niños".
Evita promesas que no puedes cumplir ("no te tocará nada") y castigos relacionados con el dentista ("si no te portas bien te llevo"). Estas estrategias generan desconfianza y aumentan el miedo.
En DentalKids, Siguatepeque, todos nuestros profesionales usamos el lenguaje positivo como parte del protocolo de atención. Agenda la visita de tu hijo y observa la diferencia desde la primera palabra.
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