La succión no nutritiva (chupete, dedo, biberón) es un hábito natural en bebés que les brinda calma y seguridad. Sin embargo, cuando se prolonga más allá de los dos o tres años, puede comenzar a afectar el desarrollo de los maxilares y la posición de los dientes.
Las consecuencias más comunes de estos hábitos prolongados son: mordida abierta (espacio entre los dientes superiores e inferiores), protrusión de los dientes frontales superiores y paladar estrecho o alto.
La buena noticia es que, si el hábito se abandona antes de los tres años, el cuerpo suele corregir solo las deformaciones leves. A partir de esa edad, la intervención del odontopediatra puede ser necesaria.
En DentalKids acompañamos a las familias con estrategias para retirar gradualmente estos hábitos y evaluamos si hay necesidad de algún aparato interceptivo para guiar el desarrollo dental.
En DentalKids, Siguatepeque, ayudamos a las familias a retirar gradualmente los hábitos de succión y evaluamos si hay necesidad de intervención. Agenda una consulta con la Dra. Katherine Rodríguez antes de que el hábito deje huella.
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