El azúcar en sí no causa caries directamente, sino que alimenta a las bacterias de la boca que producen ácidos que deterioran el esmalte. Cuanto más frecuente es el contacto entre el azúcar y los dientes, mayor es el riesgo.
Los alimentos más dañinos no son necesariamente los más dulces, sino los más pegajosos y de consumo prolongado: caramelos duros, gomitas, jugos y refrescos que se sorbetean lentamente son especialmente dañinos.
Algunas medidas prácticas: no enviar jugos como bebida habitual en la lonchera, reducir snacks azucarados entre comidas, cepillar después del consumo de golosinas y limitar el acceso libre a refrescos.
No se trata de eliminar completamente el azúcar, sino de gestionarlo bien: concentrarlo en momentos específicos, cepillar después y mantener las visitas preventivas al odontopediatra con regularidad.
En Clínica DentalKids de Siguatepeque también orientamos a los padres en nutrición y hábitos de consumo de azúcar para proteger la salud bucal de sus hijos. Agenda una consulta preventiva y llévate una guía personalizada para la familia.
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